Campaña: Las Brumas de Albion

A quien corresponda:

 Les escribe Hendrik van der Maere, capitán de la Stille Wreker. En mi última travesía hacia Albión he hallado algo imposible: una de sus islas, siempre protegida por tormentas y brumas impenetrables, yace ahora rodeada por un mar en calma absoluta. Sus costas muestran montañas, dunas, ruinas vacías y una niebla que parece observar, pero también riquezas y recursos que harían salivar a cualquier príncipe mercader.

En esos días de vigilia, desde la cubierta, he visto sombras que no pertenecen solo al comercio del Viejo Mundo. Luces que se deslizan sin dejar estela, balsas que avanzan sin manos vivas, siluetas que reman con una furia primitiva, y un perfil oscuro en el horizonte que parece más tormenta que barco. Ninguna de esas presencias se anuncia, pero todas se mueven hacia la misma costa, como si algo bajo la bruma las reclamara en silencio.

Si su intención es enviar una expedición, háganlo pronto. Facciones de toda clase ya están desembarcando para construir puestos, explorar la bruma y reclamar lo que puedan antes de que la ventana se cierre. Albión rara vez abre sus puertas, y cuando lo hace, no garantiza que las vuelva a abrir.

 — Capitán Hendrik van der Maere

📜 SECCIÓN I: EL DECRETO DE ALBIÓN

Antes de marchar, conoce las leyes que rigen esta guerra. Puntos de victoria, alianzas y condiciones de victoria.

⚔️ SECCIÓN II: CRÓNICA DE BATALLAS

BATALLA I: EL SANTUARIO DE LA TORMENTA
  • Los exploradores detectaron a la hueste de Kardoz el Veloz avanzando desde la costa buscando refugio. Una tormenta mágica y letal devora la playa, empujando a los invasores hacia el interior.
  • La única salvación reside bajo los antiguos monolitos del Santuario, pero Aelindra ha dado la orden: los pieles verdes no hallarán asilo en tierra sagrada. Para sobrevivir a la tempestad, primero tendrán que sobrevivir a mis flechas.
  • Resultado: Victoria de los Asrai 1001 vs 583.

BATALLA II: LA LLAMADA DE LAS PROFUNDIDADES
  • El viento ha cambiado, trayendo el hedor de la Hueste Pálida. El magister Lysenko y sus fanáticos de Nurgle buscan profanación: avanzan hacia las entradas de los túneles ancestrales para inyectar su plaga en las arterias subterráneas de la isla.
  • He despertado a las Hijas del Olvido y a los Colosos de la Corteza para interceptarlos en la penumbra. Si su deseo es descender a las raíces de Albión, nosotros seremos la tierra que los sepulte.
  • Resultado: Masacre de los Asrai 1567 vs 666.

BATALLA III: ENCUENTRO INESPERADO
  • El descenso por las asfixiantes venas de magma nos ha llevado a un choque frontal. En la oscuridad de un recodo de obsidiana, nuestra vanguardia se ha topado con una pesadilla de polvo y bronce: los eruditos de la muerte de Khemri. Los sacerdotes de Bhagar han cruzado el océano anhelando devorar la energía vital de Albión para restaurar su carne maldita.
  • Atrapados en estos túneles estrechos, la recién despertada Guardia del Micelio y yo debemos contener su embestida hasta que los refuerzos escuchen la llamada. Junto a la letal danza de estos antiguos monjes fúngicos, mi voluntad se ha fundido con la isla: la propia caverna será la tumba definitiva de quienes buscan una blasfema inmortalidad.
  • Resultado: Derrota Marginal Asrai 600 vs 866.

BATALLA IV: AGENDAS OCULTAS
  • Huyendo de los muertos, nos adentramos en la estática mágica de un templo olvidado en el abismo. Con sangre y magia, he realizado la invocación final: desperté a ser más anciano del subsuelo profundo: EL MILENARIO. Un coloso de corteza petrificada, cuyos ojos brillaban con la furia reprimida de milenios. Su primer aliento saturó la cueva con una bruma de polen brillante, resucitando a nuestros caídos.
  • Pero el Clan Mina Perdida ha entrado buscando saquear reliquias, decididos a imponer su voluntad sobre la piedra y a demostrar que lo conquistado por el acero enano no se recupera jamás. Su líder Grimnar detuvo su marcha y aferró su martillo rúnico al alzar la vista. Los dioses exigen un tributo de sangre, y el abismo está a punto de presenciar qué se quiebra primero…
  • Resultado: Pendiente de jugar.

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