
Despertar del Abismo (1750pts)
185 – Aeda Aelindra, Nivel 4 Magia de Batalla
310 – Milenario, General, Nivel 3 Magia de Batalla
110 – Portaestandarte, Aspecto oso
2x 70 – 5 Hijas del Olvido (Dríades), ninfa
65 – 5 Hijas del Olvido (Dríades)
84 – 6 Exploradores, Espadillas Arcanas
2x 72 – 6 Arqueros, Espadillas Arcanas
169 – 6 Centauri (Jinetes Salvajes), escudo, campeón
142 – 8 Saolines (bailarines), armas adicionales, campeón
2x 109 – 2 Colosos de la Corteza (Arbóreos), Campeón
60 – Syra «Vigía del Bosque» (Gran Águila)
60 – Jalynrix (Gran Águila)
3x 19 – 2 Hijos del Bosque
• 1x Guardian
• 1x Zorro (Sabueso)
Clan Mina Perdida (1750pts)
142 – Herrero Rúnico Grimnar Rúnathor General, Full Plate Armour, Great Weapon, Rune of Stone, Rune of Shielding, 2x Rune of Spellbreaking
264 – Thane, Battle Standard Bearer, Master Rune of Grungni, Great Weapon, Shieldbearers, Rune of Preservation, 2x Rune of Speed
138 – Kargun Torbason, Thane, Handgun, Shield, Master Rune of Bursting Flame, Rune of Rapid Fire, Rune of Accuracy
250 – 19 Dwarf Warriors, Great Weapon, Shield, Veteran, Standard Bearer, Master Rune of Hesitation, Musician, Standard Runes
258 – 16 Rangers, Shield, Great Weapon, Crossbow, Throwing Axe, Ol Deadeye, Crossbow, Standard Bearer, Musician
135 – 10 Thunderers, Shield, Great Weapon, Veteran, Handgun
105 – Grudge Thrower, Rune of Reloading, Stalwart Rune
2x 60 – Gyrocopters, Steam Gun
336 – 18 Ironbreakers, Ironbeard, Brace of Drakefire Pistols, Standard Bearer, Rune of Confusion, Musician, Standard Runes
El silencio de la inmensa catedral subterránea se rompió con el rugido de los rotores y el chasquido de las ballestas. El choque entre la magia de Albión y la ingeniería del Clan Mina Perdida había comenzado. Nuestro objetivo secreto era claro: negar a los enanos el control del santuario a toda costa.
EL FLANCO IZQUIERDO: EMBOSCADA Y VAPOR
La contienda comenzó con un golpe devastador. Un Girocóptero enano, aprovechando una audaz maniobra de vanguardia, se posicionó estratégicamente antes de que pudiéramos reaccionar. Su cañón escupió una nube de vapor hirviente sobre el bosque que ocultaba a nuestros Exploradores, cobrándose dos vidas al instante. El pánico se apoderó de la unidad, obligándolos a retroceder en buen orden… pero ese movimiento los sacó de la cobertura, dejándolos a merced de una unidad de Montaraces enanos. En una lluvia de crueles virotes, nuestros exploradores fueron acribillados hasta el último elfo en los primeros compases de la batalla.

Ese mismo girocóptero se convertiría en una pesadilla constante. Syra, clamando venganza, se abalanzó sobre él, pero la máquina enana esquivó su carga por una escasa pulgada.

Durante el resto de la contienda, el artefacto volador se dedicó a huir, reagruparse y lanzar bombas, mermando a nuestras Dríades.



Los montaraces tampoco dieron tregua: sus virotes abatieron a un Arbóreo y dejaron a Syra al borde de la muerte, obligándola a buscar refugio.



Hubo un destello de venganza cuando nuestras dríades alcanzaron a los montaraces: en un desafío brutal, la ninfa asesinó al campeón enano.

Sin embargo, su triunfo fue efímero, pues el girocóptero terminó por abatirla con el peso de su carga.

EL CENTRO: EL YUNQUE DE GROMRIL Y LA TORMENTA MÁGICA
En el corazón de la caverna, la línea enana era un muro infranqueable. La unidad de Rompehierros, liderada por el Herrero Rúnico Grimnar y Ojo de Hierro Kargun, con arcabuz rúnico, absorbió una cantidad de castigo inimaginable.

Durante seis asaltos, todas nuestras flechas, proyectiles mágicos y las letales raíces estranguladoras se estrellaron contra ellos. La protección antimagia de Grimnar y sus runas rompehechizos fueron un escudo impenetrable; apenas cayeron diez rompehierros en toda la contienda.

Estas runas antihechizos afectaron significativamente a Aelindra, que a penas pudo canalizar los vientos de la magia, culminando con una desastrosa disfunción. Una explosión de energía incontrolada diezmó a las unidades de arqueros que la acompañaban.



A pesar de la masacre a su alrededor, Aelindra demostró su valía. Ojo de Hierro Kargun fijó su mirada en ella y disparó su arcabuz rúnico con precisión letal. El proyectil iba directo a su corazón, pero el encantamiento de Escudo de Roble, previamente tejido a su alrededor, destelló en el último segundo. El disparo rebotó inofensivamente (¡un milagroso 6 en la salvación!).

EL FLANCO DERECHO: LA IRA DEL MILENARIO Y LA PIEDRA DESINTEGRADA
En la colina del flanco derecho, la artillería enana cantaba su canción de muerte. El Lanzaagravios disparó sin cesar. En uno de sus impactos de «punto de mira», una inmensa roca volcánica cayó a plomo sobre un Campeón Arbóreo. Sin embargo, la madera endurecida por milenios en Rocasangre demostró ser más resistente que la piedra; la roca se desintegró en una nube de polvo contra su corteza, dejándolo ileso.


Frustrados, los artilleros recalibraron y fijaron a Jalynrix que se había posicionado al lado del Milenario para dar apoyo a la defensa del Santuario.

La piedra de la muerte trazó un arco perfecto hacia su cabeza sacando un punto de mira.

Pero la isla protege a los suyos. El Milenario, alzándose en toda su inmensidad, interpuso una gigantesca rama esmeralda en la trayectoria, deteniendo la roca en el aire un instante antes del impacto letal (¡otro 1 para herir!).

A diferencia de Aelindra, El Milenario canalizó la magia con una potencia devastadora, lanzando hechizos con fuerza irresistible y conjurando un Pilar de Fuego que amenazaba con abrasar a los enanos, aunque Kargun logró salir ileso de las llamas.

Por este flanco, otro girocóptero vaporizó a nuestros Saolines, pero finalmente, en una persecución implacable, las Dríades lograron cazarlo y destruirlo (la única unidad enana que cayó en toda la batalla).

EL CLÍMAX: EL SACRIFICIO POR EL TEMPLO
Todo se decidió en los escalones del santuario olvidado. Los Guerreros Enanos cargaron repetidas veces contra los Hijos del Bosque que custodiaban el templo.

Nuestros guerreros esquivaron los golpes con gran agilidad, retrocediendo para ganar tiempo, hasta que la suerte se agotó. Un último Hijo del Bosque fue acorralado. Sabiendo que los enanos no debían pisar suelo sagrado (su objetivo secreto), entregó su vida estoicamente, utilizando su cuerpo destrozado para entorpecer el avance del bloque enano el tiempo suficiente.

Su sacrificio no fue en vano. El tiempo ganado permitió que, en el último turno, la imponente figura de El Milenario avanzara entre la masacre y ocupara el centro del templo. Al hacerlo, aseguró el control del santuario, negando la victoria a los enanos y cumpliendo nuestra agenda oculta.

RESULTADO FINAL: La terquedad enana causó estragos, pero la astucia y el sacrificio de Rocasangre prevalecieron. Al asegurar el templo y evitar que el enemigo cumpliera su misión, la hueste Asrai se alza con la victoria.
• Clan Mina Perdida: 494 pts.
• Hueste Asrai: 660 pts. ¡Victoria!

(Foto final de la partida)
