Capítulo 2: «Agoge» de los Ullfang

Aquí está el «Agoge» de los Ullfang, el camino de la forja que culmina en la Prueba de Skoll. La voz narradora es la de un Skald (poeta-guerrero) de la tribu, contándole la ley a un esclavo sureño:


La Forja del Colmillo: El Camino del Guerrero Ullfang

«Tú miras a nuestros guerreros y ves salvajes», gruñe el Skald, señalando a un Jinete de Fenrir que pasa. «Ves fuerza bruta. Pero no ves la disciplina. No ves el filtro. Crees que nacemos así. Idiota. Nosotros nos hacemos así. Desde el primer aliento, el Ullfang es puesto a prueba».

Fase 1: El Nacimiento (La Primera Criba)

Cuando un niño nace bajo el estandarte de Go-Ern, no llora por su madre. Es llevado ante Enoch (el Chamán de la Manada). Él no busca belleza. Busca el Don.

  • El Veredicto: El Chamán unge al niño con sangre de lobo. Si el niño se estremece, llora de debilidad o, peor aún, su carne reacciona con la mutación impura (un ojo extra, un miembro vestigial, la marca del mutante), es declarado Indigno.
  • El Descarte: Los Indignos son llevados a los picos y dejados en la «Roca de los Cachorros». Son la primera comida para las crías de los Fenrir. Solo los fuertes de cuerpo y sangre pura tienen derecho a comer. Los débiles, a ser comidos.

Fase 2: La Infancia (La Jauría de Cachorros)

Un niño Ullfang apenas camina cuando se le da su primer cuchillo de hueso. No son criados por sus padres; son criados por la Tribu. Se les agrupa en «jaurías de cachorros».

  • El Endurecimiento: Se les obliga a dormir al raso en las primeras nieves del invierno. Se les alimenta de forma escasa para que aprendan a cazar y, más importante, a robar comida de las otras «jaurías».
  • La Lección: «La piedad es un lujo», les grita su instructor, un veterano con el rostro marcado por cicatrices. «Un lobo que comparte su carne con un rival muere de hambre. Un Ullfang que duda, muere». Aprenden a luchar no por honor, sino por dominio.

Fase 3: La Adolescencia (La Prueba de Skoll).

Cuando un aspirante tiene la fuerza para levantar un hacha de guerra (entre los 14 y 16 inviernos), es llamado. Ya no es un cachorro. Es hora de demostrar si es un lobo o simple carnaza.

El Rito del Envío:

Los aspirantes son despojados de todo. Sin armadura, sin comida, sin pieles. Solo se les permite una única arma de hierro (un cuchillo largo o un hacha de mano) y las cenizas de un ancestro untadas en el pecho.

Go-Ern se alza ante ellos. No hay palabras de ánimo.

«Habéis comido de mi mesa. Habéis bebido mi hidromiel. Habéis sobrevivido a la Criba y a la Jauría. Ahora, pagad vuestra deuda. Id a la montaña. La luna llena que veis hoy volverá a ser llena antes de que os quiera ver de vuelta. Regresad como guerreros, o alimentad a los gusanos. ¡El Caos reclama a los débiles!»

El Desafío: Un Ciclo Lunar en los Picos.

Los aspirantes se adentran en los picos escarpados de Norsca. Allí, la fauna no es simple. El Caos impregna la tierra. Deben sobrevivir no solo al frío y al hambre, sino a los Trolls del Caos, a las Garragors y a las manadas de Bestias.

Pero su objetivo no es solo sobrevivir. Es cazar. Cómo regresen definirá su lugar en la tribu.

Los Resultados de la Prueba: El Retorno del Lobo

Tras un mes, los supervivientes regresan al campamento. El fracaso es la muerte; no hay lugar para los que se rinden. Pero el éxito… el éxito tiene muchas caras:

1. El Retorno del Guerrero 

Este el camino del cazador.

  • La Prueba: El aspirante ha sobrevivido cazando, pero sabe que no es suficiente. Para ser aceptado, debe traer un trofeo digno.
  • La Caza: Pasa su mes rastreando y dando muerte a una bestia que represente una amenaza. Un Troll de Hielo, una Manticora joven o un grupo de Ungors a los que ha masacrado hasta el último.
  • El Estatus: Regresa al campamento portando la cabeza del Troll o el aguijón de la Manticora. Es recibido con rugidos de aprobación. Se le nombra Guerrero Ullfang y se le entrega su primer hacha de acero Norscano. Forman la espina dorsal de la tribu.

2. El Retorno del Jinete 

Este es el camino del dominio.

  • La Prueba: El aspirante no busca una presa que matar; busca un rival que dominar.
  • La Caza: Se adentra en los territorios de los Lobos de Fenrir. Localiza una manada de estas bestias puras y gigantes. No ataca a un cachorro; eso es de cobardes. Desafía a un adulto joven, un lobo lleno de fuerza primigenia.
  • La Lucha: Es una batalla brutal. No es una domesticación. Es una pelea por el alfa

El aspirante debe luchar contra el lobo con su cuchillo y sus manos, golpearlo, morderlo y doblegarlo hasta que el espíritu de la bestia reconozca a un depredador superior.

  • El Estatus: Regresa montado sobre el Fenrir, ambos cubiertos de sangre seca (la del otro). Han creado un vínculo. Se convierte en miembro de la Jauría de Fenrir, la caballería de los Ullfang  y el orgullo del clan.

Deja un comentario