🏰 CRÓNICAS DEL ASEDIO: EL DÍA QUE LOS MUROS TEMBLARON


Las tierras de la Asociación han sido testigos del tipo de guerra más cruel y desesperada que existe en el Viejo Mundo: el Asedio. Un día, dos batallas, y un solo objetivo: quebrantar la piedra o morir frente a ella.

La guerra se libró en dos frentes, desde la primera luz del alba hasta que las sombras se alargaron sobre las ruinas. Esta es la historia de dos asaltos imposibles.

🛡️ LA MAÑANA: El Muro de Gromril

Defensores: Enanos (2000p) vs Atacantes: Hordas del Caos (3600p)

Cuando el sol despuntó, yo estaba tras las almenas. Mis Enanos, apenas 2000 puntos de tercos veteranos, miraron hacia el horizonte y lo vieron oscurecerse. Una marea del Caos de 3600 puntos se cernía sobre nosotros. Casi nos doblaban en número, una ola de acero negro y mutaciones lista para romper contra nuestra fortaleza.

Pero no contaban con una cosa: la piedra se rompe, el hierro se dobla, pero la voluntad de los Dawi nunca se quiebra. Fue una defensa agónica, martillo contra hacha, resistiendo el empuje de una fuerza imparable que golpeaba nuestras puertas una y otra vez.


⚔️ LA TARDE: La Marcha de la Ruina

Atacantes: Guerreros del Caos (2800p) vs Defensores: Reyes Funerarios (1500p)

Al caer la tarde, las tornas cambiaron. Dejé el escudo y tomé la espada. Liderando una hueste de 2800 puntos de Guerreros del Caos, marchamos hacia las tierras muertas de Nehekhara. Frente a nosotros, una guarnición de 1500 puntos de Reyes Funerarios protegía sus templos de polvo y hueso.

Esta vez sin resistencia heroica, solo la inevitable marcha de la destrucción. Mis guerreros ignoraban la gloria, solo buscaban aniquilación. El estruendo de las armaduras del Caos ahogó el traqueteo de los esqueletos, y lo que por la mañana fue resistencia, por la tarde se convirtió en una masacre profana.


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